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LA NUCÍA: EXPRESIÓN DE LA LIBERTAD DECONSTRUCTORA
De entre los muchos encantos que puede usted encontrar en La Nucía, el principal es haber sabido conjugar el desarrollismo ultramoderno de una civilización ultraliberal con el tipismo que se desprende de las fotografías de época. Es éste un pequeño quiste municipal, prototipo del caciquismo de la
Cossa Mediterránea, en el que se respiran los polvorientos aires del libertinaje constructor.
La Nucía es el máximo exponente del desmadre residencial que está asolando la Marina Baixa: construcciones y edificios se reproducen, en los últimos años, como champiñones, dejando paso a un paisaje de hormigón y grúas, de asfalto y cemento, de hierros y cables... eso sí, tremendamente populares.
Los domingos son un gran día para visitar nuestro mercadillo de la especulación urbanística. Con las primeras luces del alba, los vendedores ambulantes montan uno de los múltiples rastrillos de los que ofrecen los pueblos de la zona. Puede usted visitarlo: desde allí contemplará un fragmentado y devastado paisaje, objeto de codiciada promoción urbanizadora. Allá arriba,
els tossalets (del Calvari, de les Forques, de Benassal...), veneradas vías utilizadas antaño como lugares de paso de los rebaños, constituyen privilegiados espacios rurales en un entorno urbano.
En uno de ellos, el
Tossal de Benassal, nuestro Ayuntamiento, eficaz e interesado garante de las SA de la Construcción, está permitiendo la edificación de un imponente Aparta-Hotel (cuarenta apartamentos con baño, cocina y terrazas con magníficas vistas). Sin interrupción, durante cinco meses, once horas al día -sábados incluidos-, los vecinos han gozado de la letanía de las excavadoras que allanan el terreno .
Pudiera parecer lo contrario, pero ésta es una decisión muy sabia de nuestro Consistorio. Cualquier especie animal está mejor protegida en las páginas de las Enciclopedias o en los zoológicos. Otro tanto sucede con la singular flora de estos cerros calcáreos, sustituida ahora por plantas de cemento, más duraderas, testimonio vivo de nuestra modélico y avanzado Ayuntamiento, empeñado en preservar el patrimonio paisajístico para generaciones futuras.
Tras la visita al Rastrillo, puede usted optar por diversos recorridos. En el Casco Antiguo podrá admirar el gran esfuerzo del Consistorio en la decoración de su escaparate de promoción urbanística y, si tiene suerte, gozará usted del gran acontecimiento cultural y altruista de nuestro pueblo: personas uniformadas y con expresión amable le informarán y le guiarán para que asista a la espectacular entrega de los Premios a la Libertad Luis del Olmo, exponentes máximos de nuestra cultura y de nuestra tradición.
Fuera del Casco Antiguo, pero aún dentro del pueblo, podrá usted realizar un paseo. Admirará y disfrutará en familia de un denso bosque de grúas, atravesará espacios de ocio repletos de atracciones gratuitas con mallados metálicos de dudosa estabilidad, cruzará solares repletos de todo tipo de productos de desecho, sorteará camiones y hormigoneras, practicará intrépidas maniobras de retroceso para salir de tantos y tantos atolladeros no señalizados, escalará montones de escombros y ladrillos (para mejor admirar el paisaje), vadeará cascotes, tablones, aceras onduladas y zanjas a medio tapar... y es que La Nucía se ha convertido en el mayor Polideportivo de deportes de Riesgo.
¡Haga Constructing Popular, venga a visitarnos!